En el Centro Comercial Parque Cerro Verde, en Caracas, una chocolatería está conquistando paladares con una propuesta que fusiona pasión, tradición y el sabor único del cacao venezolano.
Rafael María Baralt, ingeniero en sistemas, escritor y ahora chocolatero, es el alma detrás de @savura_chocolatier un emprendimiento que nació en plena pandemia y que hoy se ha convertido en un referente de la chocolatería artesanal en la capital. Lo que comenzó como una idea impulsada por la adversidad, hoy es una experiencia gastronómica que celebra las raíces venezolanas y el arte de crear chocolates únicos.

Nuevo rumbo
Rafael, conocido por su faceta como escritor en la Feria Internacional del Libro de Miami en 2018, dio un giro inesperado “Todo cambió con la pandemia, como le pasó a todo el mundo”, fue en ese momento de incertidumbre cuando su socio, un chef con experiencia en confitería, le propuso una idea audaz: “¿Por qué no hacemos chocolates? Yo tengo las máquinas, el conocimiento, y tú puedes encargarte de la promoción”. Así nació Savura Chocolatier, un nombre que evoca la fusión de sabor y cultura.
En 2020, mientras el mundo estaba en pausa, Rafael y su socio comenzaron a elaborar bombones, trufas y tabletas, entregándolos a domicilio con estrictas medidas de bioseguridad. “Me bajaba del carro como astronauta, con guantes, tapabocas y máscara”, recuerda entre risas. La calidad de sus productos y el compromiso con la experiencia del cliente pronto los hicieron destacar, y cuando una clienta, directiva del Centro Comercial Parque Cerro Verde, les ofreció un local, no lo dudaron. “Fue una oportunidad que no buscábamos, pero dijimos: ‘es el momento’. Queríamos que la gente nos conociera más allá de Instagram”.




Cacao venezolano
Savura Chocolatier no es solo una chocolatería; es un homenaje al cacao venezolano. Rafael, quien confiesa haber sido “un gran ignorante” del mundo del chocolate al principio, se sumergió en la cultura del cacao y hoy explica con pasión los orígenes de cada producto. “Trabajamos con cacao de Barlovento, Yaracuy, Paria… cada barra lleva una historia. Por ejemplo, le digo a los clientes: ‘Este chocolate que tienes en la boca hace dos meses era un fruto en una playa de Paria’”. Esta conexión con la tierra venezolana es el corazón de la marca.
La oferta de Savura es diversa y creativa: desde barras de chocolate con diferentes porcentajes de cacao hasta bombones con ganache de ron, alfajores, tortas como la famosa “Dubai” y la irresistible “Matilda”, una explosión de chocolate que se agota cada tres días. También han innovado con productos saludables, como chocolates sin azúcar, sin gluten y sin lácteos, y sus emblemáticos palitos de pera deshidratada cubiertos con chocolate oscuro y blanco de leche de almendras, una alternativa saludable que ha conquistado a los clientes.
Orgullo y sabor
Entrar a la tienda de Savura Chocolatier es como viajar a una chocolatería europea, pero con el orgullo de lo venezolano. “La gente entra y dice: ‘Esto parece Bélgica o Alemania’, pero les digo que los precios son de aquí y el cacao es nuestro, ¡que nace en los patios de las casas!”, comparte Rafael. Su entusiasmo es contagioso, y su compromiso con la experiencia del cliente es evidente: siempre hay una muestra gratis para degustar, acompañada de una explicación sobre el cacao y su origen. “Quiero que la gente sienta el cariño por nuestra tierra y nuestro cacao”, afirma.
Para Rafael, el paso de la ingeniería al mundo del chocolate no fue fácil. “Al principio fue duro, sentía que lo hacía para sobrevivir. Pero un día dije: Esto es lo que quiero hacer, porque me gusta». Esa decisión marcó un antes y un después. A pesar de las oportunidades de emigrar, Rafael decidió quedarse en Venezuela y apostar por su país. “Aquí hay mucho que hacer, y el cacao es una de nuestras grandes riquezas. Me siento orgulloso de darlo a conocer”. Además de chocolatero, Rafael no ha abandonado su faceta de escritor. “El cacao se robó mi corazón, y siento que debo escribir sobre esto, sobre cómo cambió mi vida”, confesó en @saboresyviajes

Futuro escrito
Por ahora, Baralt canaliza su creatividad en las descripciones de los productos en Instagram, pero promete que un libro sobre su experiencia podría llegar pronto. Rafael invita a todos a visitar su tienda o a seguirlos en Instagram para descubrir su catálogo, que incluye desde regalos navideños hasta elegantes cajas de bombones personalizables. “Si mencionan el programa de @ysbelsyhernandez les damos una muestrita gratis”, dijo.
Con cada bocado, @savura_chocolatier demuestra que el cacao venezolano no solo endulza, sino que cuenta historias de esfuerzo, creatividad y orgullo nacional.
Pablo Fuentes / Pasante USM