Betsa Campoy es administradora de profesión, pero desde hace 14 años entró al mundo de la gastronomía, lo que se convirtió en su gran pasión.

Lo que llaman “crisis de los 40” para Betsa fue una gran oportunidad, pues en ese momento sintió que debía buscar nuevas emociones para su vida, su trabajo de oficina, ya no era algo que le llenaba, comenzó como muchos a preguntarse qué hacer, además en una Venezuela en donde era imperativo mantenerse ocupado y creativo.
Habló con su esposo y decidieron tomarse un “sabático”, se fueron a la Isla de Margarita, y allí en la Escuela de Sumito Estévez aprendió las herramientas para luego mudarse a Lechería y comenzar con sus creaciones.
Al principio Betsa se fue dando a conocer por sus combinaciones únicas de mermeladas, con bajo porcentaje de azúcar, pero altas en sabor, un concepto innovador para la época, ofrecía Fresa con jengibre, piña sarrapia, mango parchita, tomate de árbol con jengibre, entre otros.
Su ponche navideño ha sido el consentido de muchas familias durante los días festivos. Las galletas también han conquistado fanáticos, al punto de emprender con “Kraker Lechería”.

Actualmente Betsa define su cocina como “Urbana”, ama la panadería, así que muchas de sus propuestas van abrazadas de un buen pan.
Sororidad
Esta mujer venezolana especialista en números y sabores, ha contribuido con el movimiento gastronómico de la zona norte de Anzoátegui, impulsó la creación de “Gastromujer”, en donde convergen estilos, caracteres, personalidades, y gustos femeninos diferentes, pero que les une la misma pasión: “la cocina”.
Betsa nos dijo en nuestro programa de radio, que es fiel creyente que al estar unidas somos más fuertes, por eso siempre busca apoyar el trabajo en equipo entre mujeres, buscando la equidad y el poder de la transformación, en este caso a través de la creación de deliciosas recetas.
Gracias Betsa por contagiar a otros con tu bonita energía
